Cada día, miles de personas en nuestro país se tuercen los tobillos, de los cuales hasta un 40% puede tener síntomas que repercutirán en el futuro. Muy por el contrario de lo que uno imagina, más del 50% de las consultas traumatológicas de urgencia están relacionadas con lesiones en el tobillo. Si consideramos que en los Servicios de Urgencia de los centros asistenciales alrededor del 30% corresponden a consultas de carácter traumatológico, no es difícil dilucidar que un gran número de pacientes concurre constantemente por dolencias o lesiones en esta parte del cuerpo. En el nuestro diario quehacer, constantemente estamos expuestos a lesiones en nuestras extremidades inferiores. Nos torcemos el tobillo caminando, haciendo deporte, por el uso de tacos altos o por algún tropiezo, sin darle mayor importancia y esperando que la hinchazón pase sola. Según el médico Manuel Campos, traumatólogo del CIME de la Clínica Los Andes, especialista en cirugía de tobillo y pie, la mayoría de las afecciones que afectan a los tobillos son de origen traumático, en la gente joven relacionados principalmente a actividades deportivas, accidentes laborales y de tránsito. En la población de adultos mayores las fracturas de tobillo son más prevalentes, debido a su asociación a osteoporosis. Por otro lado, están las patologías de carácter degenerativo o artrosis, que afectan principalmente a las personas de la tercera edad o en la gente joven como secuela de un traumatismo grave de tobillo.
Grados de la Lesión Entre las lesiones de tobillo, las más comunes son las que afectan los ligamentos, estos son los denominados esguinces de tobillo. Los ligamentos tienen por función estabilizar la articulación del tobillo. Cuando estos se lesionan, provocan tres diferentes grados de lesión: grado 1, leve; grado 2, moderado; y grado 3, grave. Dependerá de la gravedad el tratamiento que vamos a seguir. La mayoría de ellos se tratan en forma conservadora inmovilizando el tobillo con diferentes métodos; vendas elásticas, tobilleras, botas removibles, botas de yeso, incluso puede ser necesaria la cirugía, como fue la situación que vivió el destacado futbolista nacional Alexis Sánchez. Eso sí, comenta el Dr. Campos, que en Chile se utiliza una conducta más conservadora en torno a la posibilidad de operar, ya que son más comunes los tratamientos de carácter ortopédico, inmovilizando con yeso un tiempo el tobillo hasta que se estabilice, para después pasar a una etapa de rehabilitación alcanzando buenos resultados funcionales similares a los pacientes operados. Un grupo de pacientes con lesiones traumáticas de tobillo, que son mal diagnosticados o tratados, evolucionarán a un dolor continuo o crónico (si tiene más de tres meses). “En este escenario el paciente debe ser evaluado con mayor rigurosidad. Se deben solicitar exámenes más acabados, como radiografías dinámicas, ecografías, scanner e incluso resonancia magnética, para descartar alguna lesión o fractura que haya pasado inadvertida en una primera instancia, cuerpos libres, tendinitis e inestabilidad de tobillo. Por lo general, la mayoría de los pacientes que siguen con problemas luego del período de recuperación considerado como adecuado, tienen en común la falta de rehabilitación, necesitando fisioterapia y kinesioterapia dirigida para fortalecer el tobillo.
Lesiones de tobillo en niños y adolescentes Tienen un comportamiento diferente a los jóvenes o adultos, debido a que aún están en período de crecimiento y las lesiones traumáticas afectan con mayor frecuencia al cartílago de crecimiento. Estas lesiones deben ser evaluadas por el especialista para evitar complicaciones futuras. Las fracturas y los dolores crónicos Otro tema de consulta frecuente tiene que ver con las fracturas o luxofracturas de tobillo, siendo necesario para muchas de ellas tratarlas en forma quirúrgica, utilizando implantes (placas y tornillos), para estabilizar las fracturas y de esta forma consoliden (“pegue el hueso”), de buena forma. Por otra parte, el dolor crónico de tobillo es un verdadero desafío para el traumatólogo, ya que hay una gama bastante amplia de patologías que pueden originarlo, como un esguince mal tratado, síndrome de pellizcamiento, cuerpos libres, fracturas osteocondrales, tumores óseos o de tejidos blandos, enfermedades inflamatorias (como artritis reumatoidea), degenerativas u artrosis. Lo que recalca el doctor Campos es que el equipo de traumatología del CIME de la Clínica Los Andes, puede resolver sin mayores contratiempos la mayoría de estas patologías, apoyados con métodos de diagnóstico por imágenes de alto nivel y la realización de procedimientos como artroscopias de tobillo para el diagnóstico y tratamiento de los dolores crónicos de tobillo u artrodesis (fijar la articulación) de tobillo para tratar la artrosis. Primeros auxilios En las lesiones graves, donde existe sangramiento o una fractura expuesta, deben tomarse algunas medidas como cubrir y comprimir con un pañuelo limpio o una sábana en forma directa la lesión. Los torniquetes hace muchos años que están proscritos. Acto seguido, hay que inmovilizar el tobillo y fijarlo con lo que se tenga a mano, ya que lo más importante es mantener el tobillo alineado y con la mayor estabilidad posible, con lo cual se disminuye en gran medida el dolor. Si la lesión no es abierta, hay que aplicar hielo envuelto en una bolsa alrededor de todo el tobillo, dejando el pie en alto para que de esta manera disminuya el proceso inflamatorio o mientras es trasladado a algún Servicio de Urgencia. Si el dolor es muy fuerte, es conveniente dar algún tipo de analgésico o antiinflamatorio para aliviar el dolor. Sin embargo, siempre es conveniente recurrir a visitar al médico, ya que muchas veces existen lesiones de ligamentos o fracturas no desplazadas que son casi imperceptibles subdiagnosticadas que permiten seguir caminando, pero que a la larga pueden acarrear complicaciones y la aparición de enfermedades degenerativas como la artrosis.